domingo, agosto 28, 2005

Leer es eso y lo otro

Entresaco algunos párrafos e ideas del artículo publicado por Rocío Gil Alvarez en el nº 131 de la prestigosa revista Educación y Biblioteca . Comparto cuanto dice y me reconozco en sus palabras. Pero también sé que hay un más allá de las limitaciones ideológicas a que nos sometemos, por ello me he permitdo añadir, en cursiva, los comentarios personales que me sugieren buscando el otro lado de sus aseveraciones:

1. La lectura no es un conocimiento que se comparta con argumentos exactos y en un momento concreto; muy al contrario, la lectura es un sentimiento y como tal se transmite por contagio y de manera constante.

(Y sin embargo podemos compartir conocimientos a través de textos escritos que, siendo hijos del lugar y del momento, podemos perpeturar en la memoria y servir al lector para que éste los reinterprete a la luz de sus conocimiento previos y motivaciones personales).

2. Podemos incluso a calificar la lectura como una práctica irracional, que no se ajusta a justificaciones tangibles y que escapa de la lógica.

(Y sin embargo cuánto esfuerzo dedican los jóvenes estudiantes a la práctica racional y planificada de la lectura con propósitos académicos, cuánto tiempo les absorbe y qué nula presencia tiene esta actividad en las estadísticas lectoras).

3. La lectura es una actividad individual.

(Y sin embargo... qué hermosa es su vertiente colectiva cuando alguien lee en voz alta para un nutrido grupo de lectores orales que, como los tabaqueros de Cuba, trabajaban mientras escuchan desgranarse, uno a uno, los capítulos de "El Conde de Montecristo". En voz alta y social, con sentido religioso era la lectura en la Edad Media. Y qué gran salto adelante éste (y no el de Mao Tse-tung) de leer en silencio y para uno mismo, como dice Borges que hacía San Ambrosio para sorpresa de muchos).

4. La lectura exige esfuerzo y concentración. Tengamos en cuenta que la lectura es diversión, placer, entretenimiento, pero no un juego.

(Y sin embargo, la lectura puede ser entendida también como un juego, en el sentido de arriesgarse, de exponerse... a interpretar los significados, a ejercitar anticipaciones y regresos por medio de los cuales vamos conformando nuestra personal conclusíón. La lectura puede ser una sucesión de interpretaciones y reinterpretaciones a la luz de lo que dice el texto, a la luz de lo que dice nuestra experiencia y a la luz de lo que el texto dice de otros textos que ya conocemos. En este sentido la lectura tiene algo en común con los juegos de estrategia o habilidad: que disponen de una serie de reglas, pero no imponen un determinado comportamiento al jugador-lector permitiendo que éste haga uso de su creatividad y habilidad.)

5. La lectura necesita paciencia.

(Y sin embargo... también la lectura tiene que ver con la prisa, con la urgencia del dato, con la rapidez del desplazamiento del ojo sobre la pantalla del ordenador, con la ráfaga incesante de imágenes que ininterumpidamente desfilan antes nuestros ojos cuando miramos la televisión. También leemos textos e imágenes sobreexcitados por la tarea y los medios de comunicación).

6. La lectura precisa adiestramiento. Necesita un entrenamiento que poco a poco disminuya el esfuerzo y la impaciencia.

(Es verdad. Y poco puedo yo argumentar para contradecir tan certera aseveración. Si no fuera necesario el esfuerzo dirigido y sistemático la lectura sería sólo patrimonio de los ricos)

7. La lectura invita a la reflexión

(No siempre; hay lecturas que envenenan, en el sentido de que embotan la mente, que llevan más a la ira irracional que al análisis, a la detención y disección del pensamiento. Hay lecturas que se dejan llevar más por la calificación del sustantivo que por las interrogación del verbo.)

martes, agosto 16, 2005

Ruta de Brujas














Organizado por Pedro Diosdado, maestro y concejal del Ayuntamiento de Cañamero, el sábado realizamos una marcha nocturna al "bailaero de brujas" del dolmen del Mirador. No lucía llena la luna y la negritud de la noche nos permitió abstraernos de la negrura del bosque de pinos quemados que nos rodeaba. Por una vez la brujas eran blancas, blancas sus vestiduras y sus conjuros, blancos sus deseos de regeneración, blancos sus rezos y buenos augurios.
Una nueva bruja blanca y joven fue entronizada sobre el viejo dolmen sobre el que se colocaron las calabazas de la buena suerte.
Buena suerte hace falta a estos antiguos valles villuerquinos para no sucumbir bajo el peso de la historia nueva escrita apresuradamente por gentes de ciudad que han olvidado los viejos ritos, la ley vieja, el pausado latir de un mundo que sólo es diferente.

Dolmen vigilante

Sobre el lecho del río Ruecas majestuoso vigila su curso el dolmen milenario que no pasó desapercibido a los ojos de Mario Rosso de Luna

domingo, agosto 14, 2005

El Melonar de los Frailes



En el imaginario colectivo de los niños de Las Villuercas de la era analógica (los relojes - no nuestros relojes - tenían entonces 12 horas) el Melonar de los Frailes era algo así como el maná para los israelitas en su largo peregrinaje a la tierra prometida. Hacia la mitad del camino viejo de Cañamero a Guadalupe, que confluye con el de Berzocana un poco antes de las Cruz de Andrada, se ofrecería al viajero el placer refrescante de cientos y cientos de melones que vendrían a saciar la sed y el hambre del viajero fatigado antes de postrarse a los pies de la Virgen en su Monasterio. Un mar de verdes y elípticos manjares constituían el sueño infantil de quienes escuchábamos desde el suelo, mirando hacia arriba boquiabiertos y embobados las historias de los mayores. El Melonar de los Frailes plasmaba nuestro particular paraíso en una época sino de hambre sí de escasez manifiesta, que si bien mermaba nuestro cuerpo estimulaba ¡y de qué manera! nuestra imaginación.
El hambre y la sed se podían saciar después de un gran esfuerzo con la sóla condición de no desfallecer en el camino, de no renunciar a la meta.
Y así crecimos, en la creencia nunca confirmada, del verdadero sentido de lo que representaba el melonar de los frailes. Más adelante hubo un momento en que percibimos la presencia de una sonrisa burlona de la que antes no nos habíamos percatado. Y empezamos a sospechar que una cruel burla se escondía detrás de tan sugestivo nombre. Nos hicimos mayores. Pero el verdadero momento en que me dí cuenta de que había crecido fue cuando, al recorrer por primera vez el camino, pude ver y pisar el Melonar de los Frailes: un mar de pardos y elípticos cantos de cuarcita fragmentada constituían la cruel realidad no sé si del mito infantil o de la metáfora religiosa. Era el Melonar de los Frailes.

domingo, agosto 07, 2005

La Cruz de Andrada


"Honrado como tú, triste viajero

al pasar por este sitio solitario

me ví asaltado en medio del sendero

por el puñal terrible del sicario;

hice el bien y a quien más con pecho fiero

me envolvió de la muerte en el sudario.

¡Ruega por mí al pasar por mi camino

y que otra sea tu suerte, peregrino!"


A la memoria de Santiago Andrada. Asesinado alevosamente en este sitio el 8 de febrero de 1844 a los 34 años de edad. Su desconsolado hijo Vicente.

Al bordear la presa Cancho del Fresno y un poco antes de llegar a su cola asciende sinuoso un humilde sendero que abandona pinos y alcornoques y se adentra en zona de matorral y monte bajo. Un panel de madera, hace años reluciente letrero indicativo, hoy con el texto y los dibujos desgastados, parece querer indicar la distancia a Guadalupe (unas 2 horas). En lo alto de una pequeña colina se erige una sencilla cruz de piedra sostenida por una base blanca que en su tiempo estuvo enjabelgada. Una placa de hierro, ya oxidada, recoge la plegaria de Vicente Andrada, el hijo del viajero alevosamente asesinado en el lugar.
Era el joven Santiago Andrada un pielero que regresaba de Guadalupe a lomos de su caballo de vender las pieles que durante meses había curtido. Algún conocido, sabedor de su oficio y de su ganancia debió abordarle en el camino ya que no suscitó en Santiago sospecha alguna. Hundir el cuchillo en su pecho, dejarle abandonado y moribundo y huir fue todo uno. La tardanza del joven Santiago Andrada y la llegada solitaria del fiel animal en busca de socorro para su amo movilizó a familiares y vecinos, que encontraron el cuerpo sin vida del pobre pielero despojado también de su dinero.
Cuando su hijo Vicente se hizo mayor, en el mismo lugar del crimen, en el borde del camino solitario que va de Cañamero a Guadalupe, mandó levantar en su memoria la cruz que os he mostrado. Murió Vicente y el sencillo monumento exhibió su placa durante años dando testimonio del suceso. Y, como todo en la vida, cayó en el abandono y en el deterioro, más quiso el azar que un vecino de Cañamero, Juan Martirián, diera noticia de ello a un buen amigo cacereño apellidado Andrada que resultó ser bisnieto de asesinado Santiago, y quiso el bisnieto, personado en el lugar e impresionado por los versos mandados esculpir en el hierro por su abuelo Vicente, perpetuar la memoria de esta historia oída relatar decenas de veces en su infancia. Dispuso, pues, que a su costa un albañil de la localidad conservara y mantuviera digna la memoria de Santiago Andrada mediante el monumento que pasó a ser conocido como La Cruz de Andrada.
Cuando los alumnos de la Escuela Taller recuperaron el viejo camino que recibió el turístico nombre de "Ruta de Isabel la Católica", perdido el rastro de los descendientes del infortunado viajero, olvidado por el albañil su antiguo oficio, volvió a lucir la cruz de blanco.
Hoy, deslucidos los letreros de la ruta, invadido parte del camino por la maleza, me paro solitario a pensar por instante en el suceso de antaño y en la persistencia de la memoria a través del hito del camino. Y en que tal vez, sin ese hito, el hecho hubiera quedado olvidado para siempre, en que, para no enterrar la memoria, los hombres (no en masculino) hemos ido dejando rastro, piedras, hitos o migas de pan...para recordar, para no olvidar.
En todos los años que llevo recorriendo el camino miro con cariño la Cruz de Andrada, me detengo un rato a tomar aire y leo la oxidada placa de hierro. Es entonces cuando percibo con toda nitidez el paso del tiempo.

sábado, agosto 06, 2005

Noticias del Castaño Abuelo















Ayer recorrí los 9 Km que separan Cañamero del "Castaño Abuelo", una delicia de senda verde que serpea bordeando el pantano "Cancho del Fresno" acompañada de pinos, castaños, cerezos y robles. El "Abuelo" es un auténtico superviviente, no sólo del devenir de los siglos que nos han precedido, también del pavoroso incendio que días atrás sufrió la comarca de las Villuercas.
Doy noticia fiel de él: sigue felizmente vivo y felizmente viejo, aunque los achaques propios de su estado que le obligan a sujetar algunas ramas en dos "muletas". El verdor orgulloso de sus hojas y de todo el bosque que le rodea desmiente ostentosamente la triste y negra realidad de otros bosques no lejanos calcinados. Es más, en todo el camino, desde Cañamero, no hay un sólo signo visible que evidencie el paso del fuego en los días pasados.
El Castaño Abuelo es un hito biológico e histórico del que ya hablaban las crónicas del año 1353 definiendo lindes y mojones del ejido de Cañamero. Ha conocido el paso de reales comitivas que desde Guadalupe a Madrigalejo llevaron a morir a Fernando el Católico. Ha servido de frontera y límite entre los términos de Cañamero y Guadalupe. Ha cobijado a cazadores y pastores que con sus ganados que se refugiaban en su roído tronco. Es un testigo del tiempo y de la historia al que hoy quiero rendir tributo y cantar, como Machado a su olmo viejo, la gracia de sus ramas todavía vigorosas sostenidas por un tronco hueco y dos "muletas". También quiero relatar una pequeña historia en su recuerdo.
He oído contar que la Marquesa de la Romana muerto su marido, en la postguerra española vendió a Don José Fernández (gallego creador de Pescanova y muy apreciado en Cañamero por entender y practicar que la propiedad rural tiene obligaciones sociales en forma de trabajo para quienes sólo disponían de sus brazos) las Rañas del Pinar y la finca de Silvadillo, la cual incluía el Castaño Abuelo. Y que prendada de su belleza y de su longevidad no consisntió en desprenderse de tan preciado ejemplar, por ello lo desagregó de Silvadillo y lo agregó a su finca de Mirabel, quedando desde entonces y para siempre dentro de dicha propiedad. No lo olvidan, orgullosos, los de Cañamero, quienes sostienen que el Abuelo está dentro de su término municipal al igual que Silvadillo y que suyo es el Castaño, la memoria y la historia. ¡Lástima que lo haya olvidado la mano cruel que encendió la mecha y puso en peligro su milenaria existencia!.
Mañana (¡siempre mañana!) hablaré de la Cruz de Andrada y del Melonar de los Frailes dos hitos en el camino que también encierran su pequeña y lejana historia que no he de dejar de contar.

viernes, julio 29, 2005

Estamos donde estábamos, o casi.

O uno no sabe leer bien o estábamos donde estábamos, o casi. El ya Proyecto de Ley Orgánica de Educación aprobado por el Consejo de Ministros el 22 de julio de 2005 no incluye ninguna novedad o cambio en relación con las Bibliotecas Escolares desde el anteproyecto inicial. Bueno sí, una obviedad: que "las bibliotecas escolares contribuirán a fomentar la lectura". Esta es la única modificación en la redacción aprobada por el Consejo de Ministros. Pueden comprobarlo.
Tampoco aparece ninguna referencia en la Memoria Económica a la dotación progresiva de recursos por las Administraciones Educativas correspondientes", según indica el artículo 113, que es el que ahora incluye a las BE.
Después de mandar propuestas, escritos, correos electrónicos, entrevistas... de dirigirnos a las Consejerías "correspondientes" advirtiéndolas de las inconcreciones y omisiones, estamos donde estábamos. O casi. Porque, si bien es verdad que por vez primera se reconoce existencia legal a las BE ("Los centros públicos dispondrán de una biblioteca escolar"- parece que los concertados no) nada se dice de la necesidad bibliotecarios, ni del presupuesto, ni del trabajo en red y poco se especifica de sus funciones.
¿Qué lecturas podemos hacer de ello?. Como siempre los dos puntos de vista.
La botella medio vacia: es otra oportunidad perdida para equipararnos al entorno europeo de referencia. Sin verdaderas bibliotecas integradas en los centros el sistema educativo jamás podrá salir del cerco a que lo tienen sometido los libros de texto, la lección magistral, las aulas cerradas ("cajas negras", Benito Estrella dixit), las relaciones unidireccionales profesor-alumno... la enseñanza transmisiva.
La botella medio llena: el estado actual de nuestro sistema educativo no da más de sí. Tenemos las bibliotecas que tenemos porque tenemos los centros que tenemos. La mejora de los centros, de los métodos didácticos y de las bibliotecas van parejos. Lo que ha salido en la LOE es lo que, por ahora, da de sí el sistema. Y corresponderá a las CC.AA. implementar medidas para crear, dotar y transformar las bibliotecas escolares en centros para la enseñanaza y el aprendizaje o lo que queramos.
También podemos ver un cuarto de botella... o tres cuartos. Personalmente, y antes de ser presa del desencanto, me quedo con dos ideas:
1. En este mundo globalizado en que vivimos, con tantas posibilidades de comunicación e intercambio de ideas y experiencias es mucho lo que unos y otros, maestros y profesores de secundaria, padres, editores, mediadores, administración etc. podemos hacer, imaginar y poner en común. Somos actores, no sólo espectadores.
2. Las Comunidades Autónomas, como administraciones educativas competentes tienen ahora la máxima responsabilidad para desarrollar las BE, de formar al personal bibliotecario y de darle tiempo lectivo, de dotar de medios y recursos las bibliotecas, de desarrollar programas de apoyo. Las demandas de la sociedad son decisivas para que las administraciones actúen.
Me quedo con la sentencia de Machado: "...caminante, no hay camino. Se hace camino al andar.."

domingo, julio 24, 2005

Páginas negras

A la tercera, la vencida. Después de dos intentos fallidos, una mano criminal ha escrito páginas negras en el libro de la naturaleza de Cañamero. En tan sólo dos horas ha desaparecido el pálpito vital de una comarca inigualable. Una comarca con millones de árboles, insuficientemente protegida dada su enorme extensión, al contrario que el doméstico y más manejable Parque de Monfragüe. "ConMarca Verde", rezaba el eslógan inventado hace años por un grupo de chicas de Berzocana. Sí, Comarca en todo su significado tolkiano: un universo con sentido propio, un entorno natural y humano orgullosamente exuberante, una historia, a veces detenida, con sus leyendas y sus mitos, duendes y hadas, santos celosamente guardados y desenterrados por la reja de un arado, una virgen encontrada por un pastor pobre e ignorante, la más variada fauna nunca concentrada en los confines de territorio alguno desde el recuperado lagarto a la desaparecida nutria (fauna aquí clasificada por los semanales forasteros visitantes y los enloquecidos locales como mayor y menor según la cantidad de pólvora gastada). Un universo mutilado, en eso han quedado ahora Las Villuercas y Los Ibores, por la mano criminal de un des-almado con las hieles negras.
Quién y Por Qué. Que está muy cerca viene dado por la reiteración del intento. Quizá demasiado cerca. Nadie ignora que el mal vive entre nosotros, que forma parte de nuestra entraña más negra. Es posible que las pequeñas miserias locales sean más universales de lo nos creemos o que en la disputa por el uso de facilidades que la naturaleza nos ofrece se halle la causa de este crimen tan horrendo. Quién lo sabe. Y aunque siempre quedan defensores de la teoria de la conspiración una cosa parece evidente: anida en nosotros lo mejor y lo más deleznable del ser humano, convivimos a diario con la expresión más radical del mal absoluto, pero hacemos como si no nos diésemos cuenta. Tal vez sea un mecanismo para seguir viviendo soportándonos a nosotros mismos, envueltos en el halo de la consciencia del silencio espeso (Sí Álvaro, qué mundo literario se ofrece aquí, lejos de tu ciudad amurallada frente al mundo).
Se podrían contar mil y una pequeña historia sucedidas en el corto espacio de dos horas acerca de lo acaecido en Cañamero protagonizadas por gentes que huían del fuego. Familias rescatadas en los campos, hortelanos cercados por las llamas, el humilde tractor de Juan Barba convertido en un amasijo negro y retorcido muy cerca de donde antes reposaban las avestruces australianas de Supermario Bross, la temeraria incursión de Inocente burlando la vigilancia policial para proteger a sus ovejas milagrosamente salvadas del fuego que las acorralaba, el angustioso recorrido de Maxi hasta sus colmenas junto al castaño Abuelo (con él tuvimos noticia y certeza de que estaba felizmente vivo y felizmente viejo).
Negras sombras recorren los valles villuerquinos antes olvidados y hoy presa de la desesperación, incluso las brujas bailan de día sobre el dolmen del mirador. Pena negra en Cañamero que hoy más que nunca pide ayuda a Extremadura para volver a vivir, porque no todo se ha quemado, porque sigue corriendo un torrente de vida por sus venas de un caudal tal que no podrá con ella el más despiado, el más cruel, el peor de sus enemigos: el hombre; así, en masculino.

martes, julio 19, 2005

El lugar de la biblioteca

A primeros de octubre se celebran las I Jornadas de Bibliotecas Escolares Gallegas en Santiago de Compostela. Me han invitado a presentar una ponencia para dar a conocer las experiencias que llevas a cabo en en nuestro colegio. Me piden un resumen de mi intervención. Creo que el siguiente muestra nuestra perspectiva:
"La Biblioteca Escolar
es el corazón de un colegio. Ningún otro órgano puede mover las energías creativas de un centro más que la biblioteca escolar. Y es así por la forma en que la concebimos, la organizamos, la vertebramos en la vida del centro, por las funciones que realiza, los servicios que presta, por el papel tan importante que desempeñan las familias y la manera en que se relaciona con el entorno y con las otras bibliotecas. Nuestro modelo de BE, recogido en el Proyecto Educativo, aspira a integrar la lectura recreativa y la derivada de las necesidades currículares, el uso de las TICS y la compensación de desigualdes, la participación del entorno familiar y la de bibliotecarios y equipos de maestros, la biblioteca general y las de aula. Por ello entendemos que el lugar de la biblioteca es ...todo el colegio".
Me pregunto, un poco burlón y escaldado de la "preocupación" de altos cargos de la administración educativa por las bibliotecas escolares - y pregunto a mi comunicante gallega si las bibliotecas escolares, o al menos estas I Jornadas, resistirán un cambio de Consejería. Y es que siempre la cuerda se rompe por lado más flojo.

domingo, julio 03, 2005

Decir No

No es fácil decir No, en una sociedad políticamente correcta más propensa a los mensajes asertivos, a la aceptación cuando menos pasiva de la publicidad, en entornos familiares que aun no han regresado del movimiento pendular al que les llevó autoritarismo franquista, en comunidades del más diverso tipo en las que lo corriente es aguantar las actitudes insolidarias de quienes no tienen en cuenta a los demás. No es habitual decir No. No al menos en estos días. No dicen No los padres, ni los tíos, ni los abuelos. No lo hacen los vecinos, ni los amigos. Y por supuesto, menos que nadie, los dirigentes de los clubes de fútbol.
Dice un viejo proverbio africano que para educar a un niño hace falta toda una tribu. Aquí la tribu ha dimitido de esta función. Nadie llama ya atención por nada.
Por eso, quizá ahora más que nunca, habría que recuperar la capacidad de negar. De oponerse a lo que no nos parece bien o está claramente en contra de las normas más elementales de convivencia. Tal vez por ello merece la pena enseñar a nuestros hijos y a nuestros alumnos a decir No. A no aceptar el mal ejemplo como argumento, el chantaje emocional, el sentimiento de culpa, el "no pasa nada", el halago, el agravio comparativo, la compra de la voluntad, el enfado...
Saber decir No es todo acto de aprendizaje que merece la pena ejercitar.
Tal vez por eso me ha encantado un sencillo álbum con textos e ilustraciones de Mo Willems, editado por Entrelibros titulado "¡No dejes que la paloma conduzca el autobús!". Todo un sencillo y gran juego para aprender a decir No. Una oportunidad para ejercitar la voluntad, la capacidad de decidir a través de las páginas de un libro para compartir los con los hijos repasando los sibilinos argumentos de la paloma.
Textos e imágenes en perfecta armonía van enlazando páginas que ponen a prueba lo mejor del ser humano: la capacidad de elección. Esto es, la libertad.

jueves, junio 30, 2005

Familias Lectoras

El pasado 23 de junio, justo al finalizar el curso escolar, hemos entregado los diplomas de familias lectoras a 375 niños y niñas de nuestro centro (Colegio Público "Miralvalle").
Es un sencillo reconocimiento escrito a las 375 familias que pacientemente, día a día, de octubre a mayo, han cumplido el compromiso de leer con sus hijos por lo menos 20 días al mes.
Dedicar un poco de nuestro tiempo a los hijos compartiendo con ellos lecturas, impresiones, comentarios, imágenes o textos que transmiten sentimientos, emociones, un punto de vista alternativo a un problema cotidiano... es disponer de la posibilidad de poner en común actitudes, valores y criterios; o simplemente de la oportunidad de hablar con ellos sobre situaciones que no siempre se ofrecen en el contexto adecuado, o no siempre surgen en la vida cotidiana.
En este sentido, los libros y la lectura ofrecen un vasto territorio para compartir entre padres e hijos, un largo y sinuoso camino para recorrer juntos.
Mediante esta iniciativa de la Biblioteca Escolar Miralvalle, las madres y los padres - además de ser más y mejores padres - contribuyen a extender el hábito lector. Los niños aprender a leer en la escuela, pero la afición les tiene que venir también de casa.
Estoy orgulloso de las maestras y maestros de mi colegio que cada fin de mes han ido recolectando los "cupones del compromiso lector", animando a los que se rezagaban y pegándolos en la ficha de cada alumno. Y de las madres y padres que han compartido lecturas y al final del mes firmaban su compromiso en esos cupones.
El próximo curso vamos a mejorar y corregir algunos aspectos de este proyecto, pero el balance no puede ser más positivo y esperanzador.
En octubre iniciamos una nueva fase del proyecto "Leer en casa". Hoy rindo homenaje a las "Familias Lectoras".

martes, junio 14, 2005

El archivo de Salamanca: buena y mala memoria

"Era la biblioteca de mi padre, los libros de historia y literatura con los que yo había crecido, revistas de mis abuelos con imágenes que recordaré siempre y cartas de políticos que escribían a mi padre. No eran libros de la guerra, eran libros y documentos de mi padre. Yo también había trabajado en esos libros, ya que como había estudiado en la Escuela de Bibliotecarias, en 1938 los estaba ordenando de acuerdo a la CDU (Clasificación Decimal Universal) y los números de la CDU figuran escritos de mi puño y letra. Por eso quiero recuperar la biblioteca de mi padre Antonio Rovira i Virgili, presidente que fue del Parlament de Catalunya".
Así se expresaba esta tarde, y cito de memoria, Teresa Rovira, de 86 años, en el programa "La Ventana" de la Cadena Ser, argumentando sus razones para reclamar la devolución de todo lo que le fue incautado por las tropas franquistas cuando entraron en su casa y requisaron cuanto había en la biblioteca familiar.
Igual se podría decir de los papeles de Sociedad Obrera "Los Mártires" de Berzocana, mi pueblo, que podrían mostrar, es un suponer, el reparto de actores de una obra de Lope o de Jacinto Benavente , los esfuerzos pedagógicos por alfabetizar a los que no sabían leer o las letras de las "estudiantinas" que se cantaban por carnavales.
Historias sencillas como la que hoy nos contaba Teresa Rovira pueden ayudarnos a entender por qué hay cosas que devolver del expolio franquista. Algunas a particulares otras a instituciones. Bueno es que permanezcan los documentos que archivan la memoria de lo que pasó, para saberlo, para recordarlo y para no repetirlo. Pero también el derecho y la razón histórica de casos documentados han de prevalecer, restituyendo cuanto de rapiña se hizo en los bienes culturales de los derrotados. Esta restitutución es el mejor desagravio frente a la barbarie de los vencedores de la guerra incivil. La devolución representa la recuperación de la buena memoria. Esa manifestación en las calles de Salamanca, global y sin matices, consecuencia de la excitación cerril de quienes quisieran guardar bajo siete llaves el pasado, es el producto agnósico de la mala memoria, es tanto como decir de la mala conciencia (con todo el respeto para quienes, sin ella, han acudido a la misma sintiéndose víctimas de un robo, por cierto de lo que antes fue robado).
Volviendo a mi pueblo, uno entiende que no nos devuelvan las actas de la muerte de Chapinal, dejado muerto en una cuneta tras descerrajarle dos tiros en la nuca. Si es que alguna vez hubiera habido constancia escrita de tal suceso y si a lo de Chapinal se le pudiese calificar como muerte. Pero claro, a los de Berzocana nunca les restituirán su archivo cultural, ni nadie reclamará esos papeles, por otra parte ignorados y nunca tenidos en cuenta. Es más hasta es probable que nunca hayan existido. Vamos, que no hay memoria de la palabra escrita, ni buena, ni mala. Esa es la diferencia entre una cultura viva y la amnesia secuestrada de nuestra cultura popular de preguerra, entre una nacionalidad y una región. Entre Cataluña y Extremadura.

lunes, junio 06, 2005

No hay dinero para las Bibliotecas Escolares

La Ministra de educación Mª Jesús San Segundo acaba de hacer pública la Memoria Económica de la Ley de Orgánica de Educación (Borrador de Estmaciones de Coste Adicional 2006-2010). El MEC asumiría el 60% del coste de implantación de la ley, mientras que las comunidades autónomas completarían el 40 % restante.
Hasta aquí todo más o menos claro, ya que, como siempre, habrá quienes estimen que la alícuota parte del MEC debiera ser de tal o cual porcentaje. Lo que llama la atención, pero que mucho, es el hecho de que en dicha memoria no figura ni un euro para las Bibliotecas Escolares. (si alguien la quiere consultar se la puede bajar AQUÍ). Entonces ¿qué sentido tiene el artículo 108 de la LOE que garantiza la existencia de las biliotecas escolares en los centros? ¿sin dotación presupuestaria? ¿postergada sine die ?¿quedará dicha financiación a cargo de las Comunidades Autónomas?.
Ojo, que si queda así, las CC.AA no pueden alegar ignorancia o quejarse de que les han metido un gol en Madrid. Ahora estamos a tiempo. Y es una cuestión de voces, que no de ecos. y digo voces, de hablar, de proponer, no de gritar.
Bueno sería que las comunidades comunidades aclaren la cuestión de los dineros. Ya que sin dotación presupuestaria sí que estaríamos hablando de literatura de ficción y no de realidades.
¿Qué opina nuestra Consejería al respecto?

lunes, mayo 30, 2005

De corazón

Por su blog he tenido noticia del infarto de miocardio sufrido por Mariano Coronas - maestro ejemplar de Fraga (Huesca) y resistente en los tiempos difíciles de la lectura y las bibliotecas - y del que felizmente ya se está felizmente recuperando.
Mariano estuvo con nosotros en la I Jornadas de Bibliotecas Escolares celebradas el pasado abril en Don Benito. Allí conocimos su humanidad, su largo saber de letras, libros y lecturas, que viene de lejos. Es todo un ejemplo para los maestros que ahora empiezan, y para los que ya llevamos algunos años.
Queda mucho por hacer en la escuela, Mariano, y gente imprescindible como tú, de los que luchan toda la vida, debe seguir, aunque la escuela deba esperar al próximo curso.
No me extraña lo de tu infarto: tienes un corazón demasido grande con el que amas la vida en todas sus extensiones y las personas en todos sus recovecos.
Ponte bueno.
Un abrazo, de corazón

domingo, mayo 29, 2005

Querido hijo: estás despedido

¿Puede una madre despedir a su hijo si de forma reiterada y sin propósito de enmienda inclumple una y cien veces sus pequeñas y grandes obligaciones, desobedece, se hace el sordo, es irrespetuoso y miente cuando afirma que va a cambiar?.
Esta es la propuesta inicial de lectura que hacemos a padres e hijos antes de abrir este libro de Jordi Sierra y Fabra -prolífico escritor de literatura infantil y juvenil que acaba de poner en marcha una fundación para ayudar a los escritores jóvenes - publicado por Alfagura (Colección Próxima Parada Alfaguara) que ya va por su sèptima edición.
Confieso que no me gustan los libros compuestos ad hoc, cuando la editorial de turno encarga al autor ciertos temas en boga. Eso ha ocurrido cuando se ha pretendido desarrollar los llamados Temas Transversales a partir de ficciones, sin peso ni sustancia, que no eran sino el encuadre sobre el que plasmar la moralina de turno. Por el contrario, pienso que la buena literatura no necesita, ni debe, dar respuestas preconcebidas, ofrecer certezas, sino dudas, interrogantes e intranquiliad. Por esto me gusta este pequeño libro para chicos y chicas de 8 a 11 años, ya que presenta una atmósfera creíble en la que la cuestión central parece fuera de toda duda: las vecinas, el viejo del parque, el abogado, los policías están persuadidos de ello. De forma que en la educación de los hijos - de los propios se entiende, que de los ajenos no parece interesar mucho al personal - plantea una novedosa forma de resolver los conflictos que quizá haga dudar a unos hijos, los de hoy, demasiado acostumbrados a la impunidad de la cesión final de los padres en una negociación en la que se han convertido en auténticos maestros.
No quiero parecer perverso, pero quizá al desenlace final le hubiera faltado crear un pequeño toque de inquietud, aunque, tal vez, el autor ha dejado transcurrir la historia por unos cauces naturales dentro de su lógica interna.
Sí, ya sé que para algunos escritores la literatura infantil y juvenil no es una verdadera literatura, y que por lo tanto no merece la pena la discusión. Es cierto que se escribe mucho y mal, pero hay que saber reconocer lo bueno. En fin, cada cual tiene derecho a vivir en el propio universo que se ha creado.

sábado, mayo 21, 2005

Y sin embargo se mueve

Hemos iniciado en Extremadura el debate educativo, y quizá haya llegado el momento de poner encima de la mesa el factor Biblioteca Escolar como elemento decisivo en la calidad educativa. En el mes de febrero junto con otros maestros, bibliotecarios y profesores de instituto participé en "las propuestas para el debate" que planteó el Ministerio de Educación. Consecuencia de todo el movimiento que se fue gestando, pero sobre todo de la meritoria labor de convencimiento, trabajo y persuasión de personas como Jose Antonio Camacho, autor del libro "La biblioteca escolar en España, pasado, presente y un modelo para el futuro", el MEC incorporó un artículo en la nueva ley denominada LOE que exactamente decía:

Artículo 108. Bibliotecas escolares.
1. Los centros públicos dispondrán de una biblioteca escolar, cuya dotación de recursos se hará de manera progresiva por las Administraciones educativas correspondientes.
2. Las bibliotecas escolares contribuirán a que el alumno acceda a la información y otros recursos para el aprendizaje y pueda formarse en el uso crítico de los mismos.
3. La organización de las bibliotecas escolares deberá permitir que funcionen como un espacio abierto a la comunidad educativa de los centros respectivos.
4. Los centros podrán suscribir convenios con los municipios respectivos, para el uso de bibliotecas municipales con las finalidades previstas en este artículo.

El juicio que a algunos nos mereció este artículo fue el siguiente:

Se reconoce por primera vez a las BE, se habla de dotación de recursos (sin especificar y de forma progresiva), de acceso a la información y otros recursos y su uso crítico y abierto a la comunidad educativa. Pero, al menos de momento, el compromiso de la administración central es demasiado tímido y corto dada la cantidad de propuestas que tiene encima de la mesa.

Hace omisión de las funciones como centro de recursos y nuevo espacio educativo para aprender, de desarrollo curricular e innovación educativa, de su integración en el centro y su contribución a los fines generales de la educación, de la figura del bibliotecario, del papel compensador de las bibliotecas escolares. Tampoco remite a un posterior desarrollo de una normativa específica. El articulado se circunscribe a los colegios públicos, lo cual, si bien es preocupante, quizá deba entenderse en clave de no tener que asumir su dotación de recursos en la enseñanza concertada, al igual que tampoco asume la dotación de aulas y equipos informáticos o comedores escolares (se entiende, pero no se comprende en un derecho universal como es la educación).

El último artículo referido a posibles convenios con las bibliotecas municipales, si bien tiene aspectos indudablemente positivos, también puede ser interpretado como la falta de apuesta por construir bibliotecas escolares en todos los centros como objetivo, ya que de esta manera las bibliotecas municipales podrían sustituir a las bibliotecas escolares, y ello sería preocupante ya que BE y BPM aun compartiendo fines, en lo que a fomento de la lectura recreativa se refiere, tienen definiciones y responsabilidades diferentes, siendo complementarias.

Y como el desaliento no nos vence unos y otros vamos proponinendo enmiendas al famoso artículo 108, cuya primera redacción viene, como casi todas las mejores y grandes iniciativas, de Guadalajara, y en concreto de Jose Antonio Camacho. Por mi parte, siendo humilde y sencilla mi intervención, me inclino por aportar una propuesta cerrada desarrollando las funciones esenciales de la BE, los recursos humanos y materiales necesarios, la necesidad de un presupuesto etc. y negociar con el MEC el periodo durante el cual las administraciones se compromenten a crear y dotar las bibliotecas escolares, lo que se incluiría en una disposición transitoria.
De esta forma la propuesta podría quedar articulada así:


Propuesta artículo 108:

  1. La biblioteca escolar es el centro de recursos documentales que, partiendo del Proyecto Educativo, ofrece sus servicios a toda la comunidad educativa para el proceso de enseñanza-aprendizaje, atiende las necesidades informativas, culturales, de investigación y recreativas de dicha comunidad, y ejerce un papel primordial en la prevención y compensación de desigualdades.
  2. Todos los centros educativos dispondrán de una biblioteca escolar que gestionará los recursos documentales de la institución.
  3. La biblioteca escolar fomentará el desarrollo del hábito lector y de las capacidades y habilidades relacionadas con la lectura y la escritura. Asimismo, contribuirá a la formación de los alumnos y profesores para la búsqueda, análisis y tratamiento de la información de forma crítica y eficiente.
  4. Las bibliotecas escolares dispondrán de los recursos humanos necesarios, con la debida cualificación profesional documental y pedagógica, así mismo contarán con las infraestructuras, los recursos documentales y los equipos técnicos suficientes para dar un servicio de calidad.
  5. Las bibliotecas escolares tendrán un presupuesto anual que les permitirá la renovación y la adaptación de sus fondos a las necesidades curriculares, el mantenimiento de los equipos y la oferta de servicios.
  6. Las Administraciones educativas crearán redes para que todas las bibliotecas escolares estén integradas y trabajen de forma cooperativa. Estas redes contarán con los correspondientes servicios de apoyo y coordinación.
  7. Las Administraciones educativas establecerán convenios entre sí y con otras Administraciones para que las bibliotecas escolares colaboren estrechamente con otras redes bibliotecarias y centros de documentación.

domingo, mayo 15, 2005

Valoración

El permanente juego de Cervantes entre realidad y ficción nos ha acompañado durante todo el viaje. La mezcla de lugares reales con personajes de ficción, la asociación entre paisajes y acontecimientos ciertos o imaginados, entre paisaje y mitología, la propuesta de actividades lúdicas en torno al Quijote en un ir avanzado en círculos cada vez más concéntricos hacia el verdadero sentido del Quijote han constituido una aproximación metodológica a la obra muy adaptada a la edad y los intereses de los niños. La senda por la que cada alumno avanza en su aprendizaje es única y personal, por ello experiencias como la que aquí narramos permiten que los alumnos puedan construir por sí mismos conocimientos y vivencias de un modo vital.


La evaluación de la actividad ha sido muy positiva. Y es que las salidas constituyen una situación privilegiada para la evaluación de los aprendizajes en la medida en que suponen afrontar situaciones desconocidas y en contacto con una realidad “no escolarizada”. Creo que se han desarrollado capacidades de todo tipo (cognitivas, motoras, de equilibrio personal, de relación interpersonal y de actuación social) a juzgar por las opiniones vertidas por los alumnos y familiares, por la observación diaria de las actitudes, por la participación e interés mostrado y por la interacción positiva con el resto de alumnado de los restantes grupos.


No es menor el hecho de conocer y relacionarse con compañeros de otras comunidades autónomas, de establecer lazos y vivencias con chicos y chicas con los que comparten aspectos comunes y divergen en otros. En una España diversa, pero cada vez más distante es bueno tener experiencias comunes con gentes de otras autonomías, esos lazos crean sentimientos compartidos que mañana pueden ser el germen una mayor comprensión del otro. En una sociedad intercultural, tan plural como la que vivimos hemos de comprender la diversidad de pensamiento, de religión y de valores más allá del destello cegador de los símbolos que a veces maniatan nuestra capacidad de tolerancia.


Desde aquí queremos animar y apoyar al Servicio de Programas Educativos para que continúe con esta actividad más allá del año del Quijote porque, para decirlo con palabras de Cervantes “quien lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Aunque entendemos que no todos los maestros y maestras tienen la misma disponibilidad personal para salir del aula y de la localidad varios días con sus alumnos, sí podemos asegurar que ha sido una experiencia gratificante tanto por el conocimiento real de los alumnos fuera el contexto escolar como por la posibilidad, también real, de contribuir a su crecimiento interior como personas y como estudiantes. También nosotros como profesores hemos tenido la posibilidad de descubrir el mundo que encierra un solo libro y los libros que encierra una sola región: Castilla La Mancha. O para decirlo con palabras de Jean Cocteau desde lo alto del cerro Calderico de Consuegra contemplando entre el castillo y los molinos la inmensidad de la llanura manchega: “Por fin he visto el planeta”.

Quinto día: despedida recordando las noches

Ana Oliva, de 6º de primaria cuenta así su visión de las noches:

"Toda esta semana ha sido muy divertida, pero también una experiencia inolvidable. Hemos visto y hecho muchas cosas. Por ejemplo después de la cena hacíamos actividades muy entretenidas:

El lunes pudimos conocer a los niños de otros colegios a través de un juego y ellos conocieron nuestra ciudad a través de otro.

El martes fuimos a una hoguera hecha por los monitores para contar historias de miedo y leyendas sobre Daimiel (“la ciudad de las brujas”)

El miércoles hubo un teatro llamado “Don Quijote interactivo”, que por cierto fue muy divertido y nos reímos mucho.

El jueves jugamos a “Buscando a Dulcinea desesperadamente”. El juego consistía en buscar a Dulcinea, pero de una forma muy especial: ¡encontrando pistas escondidas alrededor de la residencia!

Hoy viernes nos hemos despedido de nuestras nuevas amistades con mucha pena y hemos regresado a Plasencia".

Cuarto día: En aquel lugar de la Mancha

Diez eminentes catedráticos diez de la Universidad Complutense de Madrid después de un profundo estudio de la obra cervantina sostienen que el lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiere Cercantes acordarse es Villanueva de los Infantes. Parece ser que la velocidad con que camina Rocinante (la mitad que un cabalo normal, esto es 25 Km por día) es el vector determinante para concluir tal aseveración. "Con permiso de los Cervantistas" como decía Azorín uno se sigue inclinando por Argamasilla de Alba, más humilde lugar pero con mejor coartada que Villanueva de los Infantes. Para narrar los hechos acaecidos ese día cedo la palabra a dos alumnas de 6º A, Marta Dominguez y Alicia Mejías:

"Este día viajamos hasta Puerto Lápice. En la venta de Don Quijote representamos el capítulo en que es nombrado caballero (en otro capítulo del libro al llegar allí Don Quijote decía convencido que aquello era un castillo y Sancho respondía que era una venta). También fuimos al Campo de Criptana, donde vimos los molinos de viento y nos enseñaron cómo funcionaban. En Argamasilla de Alba visitamos la Cueva de Medrano y nos explicaron las causas por las que estuvo allí encerrado Cervantes. También la iglesia de San Juan donde contemplamos un cuadro exvoto que tenía pintada la figura de D. Rodrigo de Pacheco, el caballero demente en el que se inspiró Cervantes para hacer el Quijote.

En Tomelloso visitamos un “bombo”, que es una construcción típica manchega sólo de piedra utilizada por los campesinos; el museo del carro donde nos explicaron y enseñaron algunos de los utensilios que se utilizaban en tiempos del Quijote para hacer queso. Sobre el puente romano de Villarta de San Juan nuestros compañeros de Tembleque representaron la obra “La ínsula de Barataria”, en la que narraba problemas que Sancho resolvía satisfactoriamente".

Quiere apostillar uno que si hubiesen dejado a Sancho juzgar algunos asuntillos de banqueros y gescarteras no ha mucho litigados o por ver en los estrados, el común de los sentidos quizá hubiera dictaminado sentencias más sensatas y satisfactorias más cercanas a devolver los caudales a sus deudos públicos o privados que a dejar a los deudores dentro de las rejas y con el bolsillo repleto.

sábado, mayo 14, 2005

Tercer día: lágrimas en las lagunas de Ruidera

Día 4 de mayo
Hemos arribado a las lagunas de Ruidera, un capricho de la naturaleza originado por interrupciones calcáreas en el curso del río Guadiana. El agua refleja un color verde turquesa forzado por la luz mortecina del día nublado. No extraña que Cervantes lo escogiera como lugar propio para encantamientos y aventuras fantásticas, pues todo el parque nacional es un edén en medio de una tierra seca, Al-Mansha.
Nuestros chicos del CP Miralvalle y los de Tembleque van descendiendo en pequeños grupos a la cueva de Montesinos que es tanto como bajar a las profundidades de uno mismo, dando por supuesto que dentro de nuestro yo se encuentra el abismo más desconocido (y aquí sí, lo más natural es ser presa del encantamiento porque uno, que no se reconoce a sí mismo, tiende a creer que es otra la imagen que el agua refleja, remansada tras la última gota caída del techo de la cueva). Una tenue luz de linterna guía nuestros pasos dudosos. Las manos enlazadas a modo de natural cordel solidario da más seguridad y aliento al grupo. Las entrañas de la cueva esconden secretos ocultos: murciélagos soñolientos, estalactitas nacientes, más abismo, frío, silencio, soledad y la leve senda que se adentra en la oscuridad más absoluta...
Vueltos sobre nuestros pasos ascendemos y aparece ya la luz hacia nuestro lado más consciente. Las caras conocidas de nuestros amigos nos devuelven al sentido real. Arriba la presencia de un todoterreno y un autobús de de excursionista de la edad tercera certifican de modo inequívoco quiénes somos y dónde estamos.
No me resisto a contar lo que Raquel González, alumna de sexto de primaria de nuestro colegio han contado acerca de su experiencia de este día:
"Íbamos en el autobús cantando y haciendo el tonto como siempre, aunque más cara de tontos se nos quedó al ver las lagunas de Ruidera, que eran preciosas: largas, anchas y de aguas muy verdosas. Nos explicaron que en total había 15, con nombres como Lengua, Salvadora, Redondilla, Colgada... la primera de todas ellas era la laguna del Rey, llamada así porque a Carlos III le gustaba mucho ir a allí. Cada laguna estaba separada por montículos llamados "tobas", que por eso son lagunas y no un río, ya que el flujo está cortado por las tobas. Más tarde nos dirigimos a la cueva de Montesinos a la que descendimos agarrados de la mano y con linternas (en este capítulo Cervantes cuenta que Don Quijote bajó al fondo de la cueva sujeto a una cuerda que sostenía Sancho). Nos contaron la leyenda de Montesinos y de cómo le quitó el corazón a su primo Durandarte, a petición suya, para dárselo a su amada Belerma, y cómo el sabio Merlín convirtió a su escudero Guadiana en río y a la dueña Ruidera y a sus sobrinas que lloraban por ello las convirtió en lagunas, por lo que se las llamó las lagunas de Ruidera. Cuando regresamos a Daimiel íbamos cansados, pero yo miré para atrás y me quedé muy fija mirando las lagunas, imaginándome las lágrimas que tuvieron que echar todas esas mujeres para convertirse en lagunas".
Por la tarde visitamos la casa del Caballero del Verde Gabán. Su dueño amable y caballeroso como el de la novela, al decir de Ana y Marisa, nuestras monitoras, se encontraba ausente. De otro modo nos hubiera permitido entrar y departir amablemente. A veces no hace falta ver para creer que siempre hay buena gente por el mundo, sólo que se ve menos. Tal vez por eso Sancho besaba incesantemente los pies de Don Diego de Miranda maravillado por encontrar un hombre justo.